Para Navidad ponga un abeto

El abeto (Abies alba, familia Pináceas) es un árbol perennifolio de gran porte, que puede rebasar los 60 m de altura, de tronco recto y corteza relativamente lisa, grisácea, con la copa piramidal. Tiene las ramas ordenadas por pisos y extendidas.


Las hojas son más o menos obtusas, parecidas a las del tejo, con dos bandas plateadas en el envés y de 2 a 3 mm de anchura.

Las flores masculinas y femeninas aparecen en el mismo árbol. Forma piñas rollizas, de no más de 5 cm de anchura, erguidas sobre las ramas, con las escamas que recubren las semillas, anchas, coriáceas o poco leñosas, y entre ellas otras escamas sobresalientes, más estrechas y agudas. Estas piñas no se desprenden del árbol, como ocurre en los pinos, sino que se descomponen en las ramas después de maduras, y van soltando piñones y escamas, dejando desnudo el eje de la piña.

Florece en primavera y madura sus piñas durante el otoño siguiente.

Se cría y forma abetales en la mayor parte del Pirineo, sobre todo en sus vertientes septentrionales. Forma extensos bosques en gran parte de la Europa central.
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De este árbol se utiliza la trementina de abeto (antiguamente denominada lacryma abietis), que se obtiene de los cortes que se realizan en la corteza, y la esencia, obtenida por destilación de las hojas. La trementina se presenta líquida y, aunque viscosa, es a veces casi tan fluida como el aceite, opalina después de agitada o recién obtenida. Al dejarla reposar aparece transparente y casi exenta de color, lustrosa, de olor que recuerda el del limón, y sabor acre y amargo. También se recolectan las yemas en primavera. Son pegajosas porque están como enviscadas de trementina.
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Como substancias destacadas, contiene pineno, limoneno, borneol y un sesquiterpeno entre otros componentes.

Tiene propiedades balsámicas y pectorales. Externamente actúa como desinfectante y cicatrizante de heridas, y calma dolores de las articulaciones.

Las yemas de abeto se utilizan en infusión contra los catarros bronquiales y pulmonares, y contra la tos. En un litro de agua hirviendo se echan 25-30 gr de estas yemas, se tapa el recipiente y se retira del fuego. Endulzada con azúcar cande o con miel, esta infusión se toma a tazas, cuanta se quiera.
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La madera de este árbol se utiliza en carpintería y construcción, aunque no es de las más resistentes a la intemperie.
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Es el típico árbol de Navidad, aunque en España se comercializa más una especie diferente, el abeto rojo (Picea abies).


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